La cárcel de la infancia - Noah Cicero


Ella me dijo
"Tenemos cosas en común
nos gustan los libros, tenemos
la misma profesión pero trabajamos
en distintos departamentos. Ambos
nos graduamos de universidades igualmente
calificadas en la página de Forbes.
Debió funcionar."

No le creí. No creo
que las cosas funcionen si se comparten cosas en común

El dolor tuvo que ser algo en común
El sabor del dolor, la textura del dolor,
la flor del dolor, la tiranía del dolor, 
las heridas; correlación requerida. 
Si una espada te corta el brazo, debes encontrar
a alguien que también le hayan cortado el brazo con una espada.
Si un tiburón te muerde en el estómago, debes encontrar a alguien
que tenga experiencia en ataques de tiburones. 
Si tu vida fue fácil, y todo lo que tienes es un moretón en la rodilla,
debes encontrar a alguien que tenga la muñeca luxada.

Los ataques de tiburón no aman a las clavículas rotas.

Pero yo estuve en la cárcel de la infancia. Estuve en prisión.
Fue brutal. Cerveza Genesse, Ativan, Xanax, calzón chino,
gritos, violencia, silencio, sitcoms, carne, azúcar
y un gallo que no dejaba de atacarme. En algún momento
maté a ese gallo con una pistola de postas. Lo vi retorcerse
¿Alguna vez viste gritar a un gallo? Yo sí, mi padre y yo
enterramos al gallo en el jardìn.
¿Alguna vez viste gritar a un conejo? También vi eso.
Nadie quiso ayudarme con mi tarea de matemáticas.

Es difícil encontrar ese tipo de dolor. Yo lo encontré una vez.
De verdad lo encontré. Pero tuve que dejarlo ir. Ella aún no está lista para dejarlo ir.

Ahora estoy en un Starbucks esperando a mi amor de la cárcel de la infancia.





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