Alunando

Esnobismo y vulgaridad

Tratar de construir con este nervio furtivo una habitación donde entren los arboles, despeine el sol y duerma una nube.

"Y os daré un poema lleno de corazón en el cual me despedazaré por todo lado"

" ¿Qué es arte?

- Nada que no pueda hacer un carnicero-"

Mostrando entradas con la etiqueta fragmento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fragmento. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de agosto de 2017

Vernon Subutex I (fragmentos) - Virginie Despentes





El sonido es excelente, este tío es un genio. Siempre hay que confiar en Gaëlle. A primera vista todo el mundo se ha preguntado pero quien es ese pringado y entonces él ha sacado su iPod, el tío es dios, es agua bendita en las orejas. los altavoces Klipsch escupen Rod Stewart, ese tío está chalado, se atreve con todo, y encaja perfectamente. Es el Nadia Comaneci de la playlist. Desde esta noche es su Dj residente. Red Bull y rayas de coca, llegan las chicas, en grupos, Son borrachinas fáciles y vulgares, así nos gustan por la noche. Un capullo pota en las plantas. Kiko lo agarra del hombro y le escupe al oído "lárgate de mi casa lárgate ahora mismo lárgate" y el tío  balbucea algo pero Kiko lo empuja hacia la puerta sin escucharlo. Odia a los pringados que no aguantan el alcohol. Una rubia platino, en los huesos, se tambalea sobre unos tacones raros. parece que camine por una cuerda floja. Clavículas prominentes, le dan ganas de romperle un hueso. Neuronas fritas. Se le ocurre de repente la idea de subirse a la barandilla de la terraza y saltar. Solo por cortar el rollo. Esta mañana al levantarse Kiko se dijo esta noche quiero tranquilidad. necesitaba descansar, comer japo, ver una película y dormir para recuperarse. pero había olvidado que daba una fiesta en su casa - habría podido anularla pero exigía más esfuerzos que dejarlo correr. Ha venido Claudia. Esta en París para hacer la portada de Vogue. Le gusta estar rodeado de gente que tiene éxito en lo que hace. Desprenden buena energía. ha venido con sus amigas del photo shoot, hoy en día las modelos son las It Girls de la pasada década. Has been. Demasiadas. Desechables. Hasta los losers de llevan a la cama a  una chica recién bajada de la pasarela. la frase le parece divertida y la tuitea. Compite con Jé, que está en Shangai - qué hora es allí, no es posible que este tuiteando a esta hora: "estudio el verde de mi vómito", ilustrado con una foto. Que asco. Vete a saber qué cojones hace allí. Aparte de ponerse enfermo. Desde la ultima de James Bond, Kiko se prometió ir a Shangai. no por el curro - ir y tener tiempo para salir del hotel. Sentir la ciudad. pero tiene pocas vacaciones. Es lo que hay. Dedicas el tiempo a ganar la máxima pasta posible pero para pulirtela tendrías que cogerte días de descanso compensatorio. y eso en su trabajo no se hace. Su trabajo es cuestión de velocidad. Los que no están en ese mundo no lo entienden. Creen que estudia empresas. Kiko es un sprinter. reacciona en centésimas de segundo, avanza al ritmo de las maquinas. Black holes. Un crac bursátil dura un segundo y medio. Los beneficios se cuentan por miles de millones. O las perdidas. y tú eres responsable. Infrainestabilidad. No le da tiempo a tocar el suelo, gira con el diapasón del logaritmo. enchufado a una pulsación subterránea, que el humano corriente no percibe. Reacciona en situaciones chungas a la velocidad del sonido. Se cuenta en miles de millones y se cuenta en segundos. Esta siempre alerta, un guerrero de excepción. Britney Spears, "Work Bitch". Subutex es un colega, lee el pensamiento, sabe lo que hay que ofrecer para que la cosa se mueva. Música de gimnasio.

(...) Hay que saber diferencia las cosas. La fiesta y el destroy son para la noche. Durante el día, hay que saber limpiarse la nariz y no andar provocando. Le cansa. (...) Jeremy ya no sabe coger las olas. Ahora forma parte de la multitud a la que Kiko deja en la cuneta - no va a culpabilizarse por ser un asesino. Entiende que no todo el mundo puede. Siempre en la palestra, siempre con aplomo. la mayoría de sus conocidos están ya fuera de servicio. La partida es larga, la partida es dura. Danzad danzad, malditos, Kiko sera el ultimo en la pista. Para Jeremy se acabo. Su padre no lo dejara caer del todo pero esta acabado. Su cerebro debe de ser como un buñuelo chino pasado. Se enfrió una vez frito. No volverá a subir al Ring. (...) las chicas se quedan secas cuando van muy cargadas, les hace daño cuando follan, chicos, cuidado con el prepucio. Lo tuitea. Pero para lo que no tienen prepucio, con su polla que no siente nada. Esta noche puede meter la suya entre los muslos de cualquiera de ellas. A eso han venido, ven lo grande que es el piso, se calientan, quieren comerle el rabo al tio que puede pagarse algo así. lo ve todo. Es una superficie sensible y alerta. es la droga pero no solo- su cerebro es una gigantesca intersección. como el centro de Tokio. Los datos lo atraviesan, organiza. Se pasa el día controlando ocho pantallas y dando ordenes por teléfono. Se multiplica. A fuerza de entrenamiento, su cerebro funciona cien veces mejor que el de cualquier director general. Un director de banco es como un tío que sube la montaña en burro mientras el se desplaza en cohete - tres veces la vuelta al mundo, todos los días, y no solo la vuelta al globo con pasos de gigante, de mercado en mercado, sino el mismo trayecto en corte transversal-, sintetiza los datos, capta los que se combinan, los conecta. Emisor receptor. Centro de clasificación intergalactica. Enchufado a la hora del mundo. Tanto en un pueblo siciliano como en un metrópolis india, de la tundra a la selva amazónica, en todas partes es la hora del mercado. nuestro valor es la velocidad, la ubicuidad es nuestro don. el coche de carreras va demasiado deprisa para que se pueda cambiar su trayectoria, es cuestión de feeling. Kiko siente el tiempo, él es la aguja grande del reloj. En la hora global. El es mas rápido, mas poderoso. No tiene nada que ver con la droga. Gestiona. por la mañana una puntita y funciona sin tomar nada hasta la pausa de las dos - primera raya. Gestiona, durante el día solo toma lo que necesita para mantenerse sobre la cresta. nunca verse en el tuner. Es un sufista excepcional. Se merece ese piso, se merece las chicas que menean el culo en el salón, se merece la droga dura. Se merece sus Berluti. Él lo vale. hacia arriba, en círculos concentricos - todo el mundo daría cualquier cosa por estar en su lugar.

(...)

Por qué eres pobre tú, por qué no has pasado de ser un pobre miserable. De crío debieron de alimentarlo a base de cacahuetes en platos de papel, toda la vida papeando crepes congeladas y carne atiborrada de antibióticos. la cultura de los pobres le a arcadas. Se reduce a eso: papeo demasiado salado transportes públicos currar por menos de cinco mil euros al mes y comprarse ropa en un centro comercial. Coger el avión  y tener que esperar en los aeropuertos en sillas duras sin nada para beber y sin los periódicos, que te trates como a una mierda y viajar en asientos de segunda, ser un gilipollas de segunda, con las rodillas encogidas y los codos de la vecina en las costillas. Tragarse carne vieja celulitica. Acabar la semana de curro y hacer la limpieza y la compra. mirar el precio de las cosas para saber si puedes pagarlas. Kiko no lo haría, atracaría bancos se pegaría un tiro encontraria una solución. no lo soportaría. Si lo hacen es porque se lo merecen.(...) los tíos como el nunca se comportan como esclavos. El se mantiene en pie pase lo que pase - ates palmarla que arrodillarse. El que se deja dominar merece que lo dominen. Es la guerra. Él es un mercenario. No te echas a llorar cuando caes en el frente. Estas ahí para luchar (...) ¿Crees que tenemos tiempo pasa examinarnos el ojete y preguntarnos si esta bien? quien es el mas fuerte. El mas rápido. solo eso importa. En cuanto oyes la respuesta, dale caña. (...) pero hazte las peguntas correctas: quien vende los programas? esos son los amos del mundo. Pregúntate qué fabrica quien vende los programas? esos son los amos del mundo. Pregúntate qué fabrica Google en lugar de lloriquear porque en lugar de lloriquear porque ya no entiendes nada de la industria.



Doce trenes de retraso, colega. la única pregunta valida es quien inventa los logaritmos. El pueblo llano teme que suba la extrema derecha. Para los mercados nada cambiaría. Estos y otros, nunca se nota la diferencia. No retrocederemos mas. Todavía están en los años treinta. Kiko esta enchufado al flujo único, al poder en linea directa, el dinero pelea, se hincha y se encabrita pero Kiko sujeta las riendas. ¿Se pide al piloto de un bombardero que analice su estado de animo? todavía defienden la enseñanza y la seguridad social. Subnormales. ¿los parados necesitan leer en su tiempo libre? ¿acaso él se lleva dinero cuando no lo produce?  se acabó el viejo mundo. ¡Que necesidad hay de educar a gente a la que ya no necesitamos en el mercado laboral? la próxima vez que se haga un llamamiento los pueblos de Europa sera para la guerra. Nadie necesita aprender literatura y matemáticas para ir a la guerra, eso es lo que reactivaría la economía. una guerra.  Pero parados letrados... francamente, qué estupidez. La gente cree que en la bolsa están al tanto de los movimientos contestatarios-¿De verdad creen que les conmueve ver a cuatro tíos que ya no pueden pagarse las habichuelas? siempre ha sido así. Es duro. Es la guerra (...) cuando le llegue el turno a Kiko... también estará solo. Es un mercenario, sabe que no puede contar con nadie, las guerras hay que ganarlas. Sobrevivir. Tener las herramientas adecuadas. El logaritmo exacto. Lo demás, poesía, falsas promesas (...)  ve a los que se han retirado a los cuarenta años. palacios carros grandes y putas guapas, se van a vivir a países donde les toca los cojones con los derechos humanos, donde están por delante, no jodidos a impuesto. No ve ni a uno solo con lagrimas en los ojos porque el negrito no come bien. Intenta hacer lo que yo hago y verás. Me entero, adivino, adelanto, anticipo, giro. Siempre alerta. Malas  noticias para los franceses: se acabo la fiesta. circulad, ya no queda nada que vender. hemos liquidado nuestros frigoríficos nuestros ordenadores ahora cogemos los stocks y vamos a vender a otra parte ¿y entonces que vas ha hacer, a parte de lloriquear? ¿mataros entre vosotros? buena idea. Tenemos armas para vender. la gente de su país es imbécil, ingrata y arrogante. gritan por la calle creyéndose importantes. Nada. Desde donde estáis no se os oye. Ni un rumor llega a nuestros oídos ya esta perdido. el pescado esta vendido. agitad vuestras papeletas. No se os oye, ni de lejos

(....)

Es increíble, el tipo tiene un sexto sentido. Está a los mandos, y su nave espacial despega. Es coherente, la gente los cuerpos el sonido... es muy coherente (...)  Mira lo que les haces a esas perras, no tardará en montarse una orgía en el salón. En realidad hasta el careto le pega. No es tímido, es misterioso. A primera vista pensó que era tímido. Los odia. Al menos, los matones tienen rabia, son bocazas. Tienen la mirada fría. La timidez es la marca de los falsos. La clase media, los modernos. Los mindundis que se creen alguien. la timidez denota complejo, y el complejo denota traición. hay que tener cuidado con a quien dejas entrar si quieres  que el ambiente sea fluido. hay que filtrar. una casa se gestiona como un país. Hay que impedir el paso a los indeseables, ser despiadado y estar entre personas que saben divertirse. Yo pago mi party pero selecciono.

(...)

Mueve el cuerpo nena, muévete. me ocupare de tu caso. Esta noche no te voy a follar, estoy muy cansado, pero te llevare a la cama. Dormiremos acurrucados. (...) Me voy a quedar dormido con dos dedos metidos en tu coñito depilado pero no te follare, no tengo energía suficiente, quizá me la chupes pero creo que ni siquiera pode correrme. En su casa, el porno se hace en su catre. Es un dios. su habitación esta lo bastante lejos del salón para que deje que la gente se divierta. Es un príncipe. No se despide, hace un gesto a la chica para que vaya con el, y ella obedece. Todas son así, y las que remolonean demasiado para venirse a la cama cuando les silbó que se vayan a tomar por culo, siempre habrá otra lo bastante lista para calentarlo. Porque mañana, vete a saber, quizá me acuerde de ti lo bastante como para hacerte un regalo. Depende de ti, de si das la talla.






lunes, 22 de junio de 2015

La broma infinita (Fragmento) - David Foster Wallace

6 DE NOVIEMBRE,
AÑO DE LA ROPA INTERIOR PARA ADULTOS DEPEND

Si en virtud de la caridad o de una circunstancia desesperada, alguno de vosotros pasa una breve temporada en una institución para la rehabilitación de las Sustancias como puede ser la Ennet House, patrocinada institucionalmente por la ciudad de Enfield, Massachusetts, se enterará de muchas cosas exóticas y nuevas.

(…) Que existe cierto tipo de personas que llevan en la billetera una foto de su terapeuta. Que (y esto es tanto un alivio como una rara clase de decepción) los penes negros tienden a tener en su conjunto el mismo tamaño que los penes blancos. O que no todos los varones norteamericanos están circuncidados.

Que una paradoja pocas veces mencionada de la adicción a la Sustancia es que una vez que estás lo bastante esclavizado por una Sustancia como para necesitar dejarla para salvar el pellejo, la Sustancia esclavizadora se ha vuelto tan importante para ti que estás a punto de perder la cabeza cuando te la quitan. O que a veces, cuando tu Sustancia favorita te ha sido retirada para salvarte la vida, cuando te arrodillas para hacer las requeridas oraciones diurnas y nocturnas, te encontrarás rogando que te sea posible perder la cabeza, envolverla en algún periódico viejo o algo así y dejarla en un callejón para que se las arregle sin ti.

Que algunas personas jamás simpatizarán contigo, hagas lo que hagas. (…) Que por más inteligente que te creas, eres siempre mucho menos inteligente que eso.
Que el Dios de Alcohólicos Anónimos, Narcóticos Anónimos, Cocainómanos Anónimos al parecer no exige que creas en Él/Ella/Ello para que Él/Ella/Ello te ayude. Que si se abandona la mierda del machismo, el llanto masculino en público no solo es muy masculino, sino que también sienta bien (dicen).

 (…) Que dormir puede ser una forma de escape emocional y que con un esfuerzo sostenido se puede abusar de esa actividad. Que una persona no te tiene que gustar para aprender algo de él/ella/ello. Que el aislamiento no es una función de la soledad. Que es posible enojarse tanto que realmente llegas a verlo todo rojo. Que alguna gente verdaderamente roba y que robará cosas que son tuyas. Que muchos de los adultos de Norteamérica no saben leer de verdad, ni siquiera con un equipo de ROM e hipertexto con funciones de AYUDA para cada palabra. Que las alianzas exclusivistas y la exclusión y el cotilleo pueden ser formas de escape. Que la validez lógica no es garantía de verdad. Que la gente mala nunca piensa que es mala, sino más bien que todos los demás son malos. Que es posible aprender cosas valiosas de una persona estúpida. Que requiere esfuerzo prestar atención a cualquier estímulo durante más de unos pocos segundos. Que de repente y sin previo aviso quieres colocarte con tu Sustancia de forma tan imperiosa que piensas que seguramente te morirás si no lo haces y te puedes quedar sentado allí restregándote las manos en las piernas y en la cara, queriendo pero no queriendo, si eso tiene sentido, y si puedes aguantarte y no tocar la Sustancia durante el mono, ese mono pasará eventualmente, se irá, al menos por un rato. Que estadísticamente es más fácil para gente de bajo cociente de inteligencia dejar la adicción que para la gente de un mayor poderío neuronal. (…) Que es posible abusar de medicamentos para el resfriado y las alergias de forma adictiva. Que el NyQuil tiene una graduación superior a 50. Que las actividades aburridas se convierten perversamente en mucho menos aburridas si te concentras lo suficiente en ellas. Que si hay bastante gente en una habitación en silencio bebiendo café es posible reconocer el sonido del vapor que sale del café. Que a veces los seres humanos solo tienen que sentarse en un sitio y eso ya les duele. Que te importará muy poco lo que los demás piensen de ti cuando te des cuenta de lo poco que piensan en ti. Que existe algo llamado bondad en estado puro, sin aleaciones y sin agendas. Que es posible caer dormido durante un ataque de ansiedad. Que concentrarse intensamente en cualquier cosa es un trabajo muy duro.Que la adicción es una enfermedad o una enfermedad mental o una condición espiritual (como en los «pobres de espíritu») o un desorden neurológico o afectivo o de carácter.

Que la mayoría de la gente adicta a una Sustancia también es adicta a pensar, lo cual significa que mantienen una relación compulsiva y enfermiza con su propio pensamiento. Que el bonito término de los AA de Boston para el pensamiento adictivo es: Análisis-Parálisis. Que los gatos cogerán, de hecho, una violenta diarrea si les das leche, o sea, lo contrario de la imagen popular sobre los gatos y la leche. Que simplemente es mucho más agradable estar contento que indignado. Que el noventa y nueve por ciento del pensamiento de los pensadores compulsivos  versa sobre sí mismos; que el noventa y nueve por ciento de este pensamiento sobre sí mismos consiste en imaginarse y luego aprestarse a las cosas que están a punto de sucederles, y luego, extrañamente, si dejan de pensar en eso, el cien por cien de las cosas en que ocupan el noventa y nueve por ciento de su tiempo y energía imaginando y preparándose para todas las contingencias y consecuencias que de ellas se puedan derivar, jamás son buenas. Y que, por tanto, esto se relaciona de forma bastante interesante con la necesidad de los recién llegados a la sobriedad de rezar para perder literalmente la cabeza. En pocas palabras, que el noventa y nueve por ciento de la actividad de esa cabeza consiste en acojonarse a sí misma. Que es posible hacer huevos escalfados en un microondas. Que el término callejero para lo maravilloso es «cabreante». Que cada uno estornuda diferente. Que nadie que haya estado en la cárcel vuelve a ser el mismo. Que no es imprescindible practicar el sexo con una persona para que esta os pase sus ladillas. Que uno se siente mejor en una habitación limpia que en una sucia. Que a la gente a la que hay que tener más terror es la gente aterrorizada. Que se necesita mucho valor para mostrarse débil. Que no hay que pegarle a nadie aunque se tengan muchas ganas de hacerlo. Que ningún instante individual y concreto es en sí mismo insoportable.

Que nadie que haya estado lo bastante esclavizado por una Sustancia como para tener que dejarla y que lo haya hecho con éxito durante un tiempo y se haya portado bien y que por alguna razón haya vuelto a ella otra vez, ha afirmado «jamás» que le alegra haber vuelto a la esclavitud de la Sustancia, jamás. (…) Que casi todo el mundo se masturba. Y parece ser que bastante.

Que el cliché «No sé quién soy» resulta ser, por desgracia, algo más que un cliché. Que tratar de bailar sobrio es algo muy diferente. (…) Que gente distinta tiene ideas radicalmente distintas sobre su propia higiene básica. Que, perversamente, a menudo es más divertido querer algo que poseerlo.

Que si haces algo por alguien sin hacerle saber a esa persona que fuiste tú y sin decirle a nadie lo que hiciste ni que fuiste tú ni de ninguna manera pretendes que se te dé crédito por ello, pues entonces lo que haces es una otra forma de intoxicación.Que también se 
puede abusar de la generosidad gratuita.

Que hacer el amor con alguien que no te importa luego te hace sentir más solo que no haberlo hecho. Que es permisible querer «algo».


Que Dios –a menos que seas Charles Heston o estés confuso, o ambas cosas– habla y actúa exclusivamente por medio de los seres humanos, en el caso de que Dios exista. Que Dios tiene el problema de si tú crees o no que existe Dios en un puesto bastante bajo de la lista de cosas que a Él/Ella/Ello le interesan con respecto a ti.


sábado, 28 de febrero de 2015

La broma infinita (Fragmento) - David Foster Wallace




INVIERNO DE 1960 AS, TUCSON, ARIZONA
[Fragmentos*]



Jim, así no, Jim. Esa no es manera de tratar una puerta de garaje, doblando la cintura con fuerza y estirando del picaporte de modo que la puerta se sacude y se sacude con fuerza y te cargas tus espinillas y mis rodillas destrozadas, hijo. Veamos cómo te agachas con tus rodillas sanas. (...) Tu madre hace eso. Trata a los cuerpos ajenos sin el debido respeto ni cuidado. Nunca aprendió que tratar las cosas del modo más suave y relajado es tratarlas tanto a ellas como a tu propio cuerpo con la máxima eficiencia. Es culpa de Marlon Brando, Jim. Tu madre allá en California antes de que nacieras, antes de que se convirtiera en una madre dedicada, una muy sufriente y trabajadora esposa, hijo, tu madre tuvo un papelito secundario en una película de Marlon Brando. Su momento estelar. Tenía que quedarse allí con los mocasines blancos, calcetines cortos y coletas y llevarse las manos a los oídos como si le pasaran al lado motos estruendosas. Una gran escena dramática, créeme. Se enamoró desde la distancia de este tipo, Marlon Brando, hijo. ¿Quién? Quien. Jim, Marlon Brando era el arquetipo del nuevo tipo de actor y arruinó las relaciones de dos generaciones enteras con sus propios cuerpos y con los cuerpos y objetos que los rodeaban. ¿No? Pues se debe a Brando que tú quisieras abrir la puerta de ese modo, Jimbo. La falta de respeto se aprende y se transmite. Se transmite. Conocerás a Brando cuando lo veas y tendrás que aprender a temerle. Brando, Jim. B-r-a-n-d-o. Brando, el nuevo tipo duro y arquetípico, rebelde y vago que se apoya en las patas traseras de su silla, que aparece encorvado en el umbral de la puerta, que camina cabizbajo delante de cualquiera, que trata de dominar los objetos, que no muestra el menor respeto ni cuidado, que coge las cosas como un jovencito caprichoso y las usa y las arroja impunemente a un lado para que no caigan en la papelera y se queden allí, maltratadas. Con los movimientos impetuosos y torpes y la actitud propia de un nene caprichoso. Tu madre es de esa nueva generación que se mueve a contracorriente del grano de la vida y de su tendencia y ondulación naturales. Puede haberse enamorado de Brando, Jim, pero no lo comprendió y eso es lo que la hizo inepta para las artes cotidianas como hornos o puertas de garajes e incluso para un tenis de bajo nivel y de parque necesariamente público. ¿Alguna vez viste cómo tu madre trata un horno? Es carnaza, Jim, es una pena verla y la pobre atontada piensa que se trata de un tributo a ese tipo vago y encorvado que amaba cuando él andaba cerca. Jim, ella nunca intuyó la amable y astuta economía que había tras la relación supuestamente dura, torpe y espontánea de este sujeto con los objetos.






(...)

Hijo, tienes diez años y esta es una noticia difícil de tragar para alguien de diez, incluso aunque tengas casi once y seas un posible freak pituitario. Hijo, tú eres un cuerpo. Ese pequeño cerebro científico y prodigioso del que ella está tan orgullosa y del que no deja de gorjear: Hijo, no son más que espasmos neuronales, esas ideas en tu cabeza no son más que el sonido de tu cabecita acelerada y la cabeza no es más que cuerpo, Jim. Métetelo en la sesera. La cabeza es cuerpo. Jim, ven a mis brazos para recibir esta mala noticia a los diez años: tú eres una máquina un cuerpo un objeto, Jim, no más que este rutilante Montclair, o este rollo de manguera o aquel rastrillo para la grava del patio delantero o Dios santo esa horrible araña está haciendo flexiones en su telaraña allí sobre el rastrillo, ¿la ves? ¿La ves? Latrodectus mactans, Jim. Una viuda. Coge esta raqueta y muévete con gracia y ganas hasta allí y mata esa viuda por mí, señorito Jim. Vamos. Hazla polvo. Échale pelotas. Eso es, chaval. Un brindis por el sector sin arañas de este garaje comunitario. Ah. Cuerpos cuerpos por todos lados. Una pelota de tenis es el cuerpo definitivo, muchacho.

(...)

permíteme… que los libros no se tiran de golpe como las botellas al cubo de la basura, se depositan, se guían con todos los sentidos alerta, sintiendo sus bordes, la presión sobre los dedos de ambas manos mientras doblas las rodillas sujetando el libro y lo colocas con un ligero empujón delicado de modo que el aire sobre el suelo polvoriento… que el aire del suelo se desplace en un cuadrado suave y no levante polvo. Asiií. No así. ¿Entiendes? ¿Me has comprendido? No seas así, hijo, no seas así. No te pongas hipersensible conmigo, hijo, cuando lo único que intento es ayudar. Hijo, Jim, detesto esto, detesto que hagas esto. Te desaparece el mentón en esa pajarita que llevas cuando te tiembla y te cuelga tanto el labio inferior. Parece que no tengas mentón, hijo, y un labio inmenso. Y esa capa de mocos que cae de tu labio superior, cómo brilla, no, no lo hagas, es asqueroso, hijo, tú no quieres repugnar a la gente, debes aprender a controlar esta especie de hipersensibilidad que tienes cuando te toca afrontar una verdad por más dura que sea, porque conquistar y ejercer algún control es el meollo de por qué me estoy tomando toda esta mañana libre de ensayos pese a que tengo no una sino dos pruebas vitalmente urgentes e inminentes, para poder enseñártelo, estoy pensando en dejar que te sientes y toques el cambio e incluso… quizá hasta conduzcas el Montclair, bien sabe Dios que tus pies llegan al embrague, ¿eh, Jimbo?, eh, eh, ¿por qué no conduces el Montclair?

(...)

Porque qué crees, hijo… no, sigue, llora, no te inhibas, no diré ni pío salvo que cada vez me afecta menos, te lo aviso, creo que estás abusando de las lágrimas y la… cada vez tienen menos efec… Son menos efectivas conmigo cada vez que las usas aunque nosotros sabemos los dos sabemos que no es así entre tú y yo sabemos que siempre funcionarán con tu madre, ¿verdad?, nunca fallan, cada vez que llores, ella cogerá tu gran cabezota y la pondrá sobre su hombro de un modo que parece obsceno, si la pudieras ver, palmeándote la espalda como si estuviera ayudando a eructar a un obsceno bebé de tamaño gigante, blando y flojo y con pajarita y con un libro que le estropea los tendones, lloriqueando, ¿harás lo mismo cuando hayas crecido? ¿Habrá episodios como este cuando seas un hombre dirigiendo tu propia vida? ¿Un ciudadano del mundo que no irá dando lástima? ¿Se te hinchará y congestionará la cara cuando midas dos grotescos metros de altura, dos metros como tu abuelo que ojalá arda en el vacío del infierno cuando finalmente la palme en el último hoyo, y contigo, con esa cara chata y sin mentón igualito a él que tienes posando tu cabeza en el sufriente hombro húmedo y moqueado de esa pobre idiota de mujer llena de paciencia?

(...)

No me gusta nada decir algo como esto, este tópico mierdoso de que las cosas eran distintas cuando yo era joven, la clase de tópico que te lanzaban los padres de entonces, en el caso de que mi padre dijera algo. Pero era así. Diferente. Los chicos, los chicos de mi generación, ellos… ahora vosotros, la muchedumbre post-Brando, no podemos gustaros ni disgustaros, no podéis respetarnos ni dejar de respetarnos como seres humanos, Jim. A vuestros padres. No, espera, no tienes por qué fingir que no estás de acuerdo, no, no tienes por qué decirlo, Jim. Porque lo sé. Lo podría haber vaticinado viendo a Brando, a Dean y a los demás, y lo sé, así que no farfulles. No culpo a nadie de tu edad, muchacho. Veis a vuestros padres como amables o rudos, felices o desgraciados, borrachos o sobrios, grandes o casi grandes o fracasados, del mismo modo que veis cuadrada una mesa o veis un Montclair de color rojo labios. Los jóvenes de hoy… vosotros, chicos, de algún modo no sabéis sentir, mucho menos amar, por no hablar del respeto. Para vosotros no somos más que cuerpos. Nada más que cuerpos y hombros y rodillas con cicatrices y grandes panzas y billeteras vacías y petacas. No estoy diciendo nada tópico como que no nos prestáis ninguna atención, sino que no podéis… ni imaginar nuestra ausencia. Estamos tan presentes que ya hemos perdido todo significado. Somos medioambientales. Los muebles del mundo.






 

miércoles, 28 de enero de 2015

Las primas (Fragmento) - Aurora Venturini

Y así fuimos cumpliendo años, pero yo asistía a clase de dibujo y pintura que el profesor de Bellas Artes opinó que sería una plástica importante a causa de que por ser medio loquita dibujaría y pintaría como los extravagantes plásticos de los últimos tiempos.
El profesor me dijo: Yuna –así me llaman– tus cuadros son dignos de integrar una exposición. Hasta puede ser que alguno se venda.
Me alborozó tal alegría que salté sobre el profesor con todo el cuerpo y quedé adherida al cuerpo del profesor con los cuatro miembros: pies y piernas, y nos caímos juntos.
El profesor dijo que yo era muy bonita, que cuando creciéramos íbamos a noviar y que me enseñaría cosas tan bonitas como dibujar y pintar pero que no divulgara nuestro proyecto que en realidad era sólo su proyecto y yo supuse que se trataría de exposiciones más importantes y entonces volvía a saltarlo y lo besé. Y él también, con un beso de color azul que me repercutió en lugares que no nombro porque no estaría bien. Y entonces busqué una tela grande y sin dibujar pinté en rojo dos bocas presionadas, enganchadas, unidas, inseparables, cantarinas y dos ojos arriba, azules, de los que desmayaban lágrimas de cristal. El profesor, de rodillas, besó el cuadro y ahí se quedó, en la sombra. Y yo volví a casa.
Conté a mamá de la exposición y ella que no entendía de arte contestó que esos mamarrachos informes de mis cartones harían reír a los concurrentes pero que si el profesor quería, a ella no el iba ni le venía. Cuando expuse, me compraron dos cuadros. Lástima que uno fue el de los besos. El profesor lo bautizó: “Primer amor”. A mí me pareció bien. Pero no comprendí del todo el significado.
Yuna es una promesa decía el profesor y esto me gustaba tanto que cada vez que lo decía, me quedaba después de hora para saltarle. El nunca me retó. Pero cuando me crecieron las tetitas me dijo que no lo saltara porque el hombre es fuego y la mujer es paja. No entendí. No salté ya.
(...)

viernes, 26 de septiembre de 2014

El baño suabo (Fragmento: En tierras bajas) - Herta Müller

Es un sábado por la tarde. El calentador del baño tiene el vientre al rojo vivo. La ventanilla de ventilación está herméticamente cerrada. La semana anterior, Arni, un niño de dos años, había cogido un catarro por culpa del aire frío. La madre lava la espalda del pequeño Arni con unos pantaloncitos desteñidos. El pequeño palmotea a su alrededor. La madre saca al pequeño Arni de la bañera. Pobre crío, dice el abuelo. A los niños tan pequeños no hay que bañarlos, dice la abuela. La madre se mete en la bañera. El agua aún está caliente. El jabón hace espuma. La madre se restriega unos fideos grises del cuello. Los fideos de la madre nadan sobre la superficie del agua. La bañera tiene un borde amarillento. La madre sale de la bañera. El agua aún está caliente, le dice la madre al padre. El padre se mete en la bañera. El agua está caliente. El jabón hace espuma. El padre se restriega unos fideos grises del pecho. Los fideos del padre nadan junto con los fideos de la madre sobre la superficie del agua. La bañera tiene un borde parduzco. El padre sale de la bañera. El agua aún está caliente, le dice el padre a la abuela. La abuela se mete en la bañera. El agua está tibia. El jabón hace espuma. La abuela se restriega unos fideos grises de los hombros. Los fideos de la abuela nadan junto con los fideos de la madre y del padre sobre la superficie del agua. La bañera tiene un borde negro. La abuela sale de la bañera. El agua aún está caliente, le dice la abuela al abuelo. El abuelo se mete en la bañera. El agua está helada. El jabón hace espuma. El abuelo se restriega unos fideos grises de los codos. Los fideos del abuelo nadan junto con los fideos de la madre, del padre y de la abuela sobre la superficie del agua. La abuela abre la puerta del cuarto de baño. Luego mira en dirección a la bañera. No ve al abuelo. El agua negra se derrama sobre el borde negro de la bañera. El abuelo ha de estar en la bañera, piensa la abuela, que cierra tras de sí la puerta del cuarto de baño. El abuelo deja correr el agua sucia de la bañera. Los fideos de la madre, del padre, de la abuela y del abuelo dan vueltas sobre la boca del desagüe.

La familia suaba se instala, recién bañada, ante la pantalla del televisor. La familia suaba, recién bañada, aguarda la película del sábado por la noche


Solomon (Jacob Reynolds) - Gummo 

lunes, 11 de agosto de 2014

Animalitos inexpresivos (Fragmento) - David Foster Wallace



—Te voy a contar otra historia para que la tengas preparada. Para cuando no te dejen en paz. Ya verás cómo se la tragan.

—No va a derrotarte. Está demasiado aterrorizado incluso para ponerse de pie. He tenido que pasar por encima de él para llegar hasta aquí.

Julie niega con la cabeza:

—Cuéntales que tenías ocho años. Tu hermano tenía cinco y no sabía hablar. Diles que tu madre tenía una cara agotada e inexpresiva. Que había ido volviéndose cada vez más fea, primero por culpa de los hombres y luego de ella misma. Que su cara permanecía inexpresiva, enamorada de un hombre silencioso e impávido que os dejó tirados tocando un trozo de madera al lado de una carretera. Diles que tu madre os abandonó en un campo de hierba seca. Diles que el campo, el cielo y la carretera eran del color de una colada sucia. Diles que te pasaste todo el día tocando un poste, que allí estaban tu mano y la mano blanca de un niño tarado. Que esperabas que regresara porque hasta entonces lo había hecho siempre. 

Faye espolvorea el maquillaje.

—Diles que había una vaca. —Julie traga saliva—. Estaba en el campo, junto al sitio donde tú estabas tocando la cerca. Diles que la vaca estuvo allí todo el día, masticando algo que se había tragado hacía mucho rato y mirándote. Diles que la cara de la vaca no tenía ninguna expresión. Que se pasó el día entero allí, mirándoos con una cara enorme que carecía por completo de expresión. —Julie suspira—. Que casi te entraron ganas de gritar. El viento sonaba como alguien gritando. Y tú allí de pie, tocando la madera todo el día con una criatura que era la encarnación del silencio. Que podía, ya sabes, quedarse ahí indefinidamente, esperando al único coche que conocía y sin sentir la necesidad de comprender nada. Y una vaca te estaba mirando, ahí delante, igual que podría estar mirando cualquier otra cosa.

Faye quita el maquillaje sobrante con una toallita. Julie se seca los labios pintados en el secante que le alcanza Faye.

—Diles que todavía hoy no puedes soportar a los animales, porque las caras de los animales no tienen ninguna expresión. Ni siquiera un asomo de expresión. Diles que alguna vez miren la cara de un animal, que la miren de verdad.

Faye le pasa los dedos a Julie por el pelo de punta húmedo.

Julie mira a Faye en el espejo rodeado de bombillas:

—Y luego diles que miren de cerca las caras de los hombres. Diles que se detengan un instante y miren la cara de un hombre. La cara de un hombre está totalmente vacía. Mírala de cerca. Diles que miren ellos también. No lo que hacen las caras, porque las caras de los hombres nunca dejan de moverse, son como antenas. Pero lo único que hacen sus caras es moverse e ir adoptando diferentes configuraciones del vacío.

Faye busca la mirada de Julie en el espejo. Julie dice: —Diles que en las máscaras de los hombres no hay agujeros para meter los dedos. Diles que es imposible querer algo que no se puede coger con los dedos.

Julie hace girar la silla de maquillaje y levanta los ojos hacia Faye:

—Por eso te quiero a ti, si es que te quiero —susurra, pasándose un dedo por la mejilla cubierta de polvo blanco e intentando trazar una línea curva de color blanco en la cara de Faye—. Es por tu cara cuando adopta una expresión. Intenta mirarte desde fuera, siempre desde una perspectiva distinta. Dile a la gente que sabes que tu cara pierde su belleza cuando está en reposo.

Echolilia -  Timothy Archivald

miércoles, 18 de septiembre de 2013

El hombre es un gran faisán en el mundo - Fragmento - Herta Müller

LA LECHE

Cuando Amalie tenía siete años, Rudi se la llevó por el maizal. Se la llevó hasta el final del huerto. «El maizal es el bosque», le dijo.
Y entró con Amalie en el granero. «El granero es el castillo», le dijo. En el granero había un tonel de vino vacío. Rudi y Amalie se metieron dentro. «El tonel es tu cama», dijo Rudi. Y le puso a Amalie cadillos secos en el pelo. «Tienes una corona de espinas», le dijo. «Estás hechizada. Te amo. Tienes que sufrir.»
Rudi tenía los bolsillos de su chaqueta llenos de trozos de vidrio policromados. Los puso alrededor del tonel. Los vidrios centelleaban. Amalie se sentó en el fondo del tonel. Rudi se arrodilló delante de ella. Le levantó el vestido. «Voy a beber tu leche», dijo Rudi. Y le chupó los pezones. Amalie cerró los ojos. Rudi le mordisqueó los botoncillos parduzcos.
 A Amalie se le hincharon los pezones. Y rompió a llorar. Rudi salió al campo por la parte trasera del huerto. Amalie volvió corriendo a casa.
Tenía el pelo lleno de cadillos. Todo enmarañado. La mujer de Windisch le cortó las marañas con sus tijeras. Lavó los pezones de Amalie con infusión de manzanilla. «No vuelvas a jugar con él», le dijo. «El hijo del peletero está loco. De tanto animal disecado ha quedado mal de la cabeza.»

Windisch meneó la cabeza. «Amalie nos cubrirá de vergüenza», dijo.




"Abandona las clases. Abandona los trabajos. Retira los ahorros del banco. Ahora tienes tanto tiempo como picazón en las manos. Lentamente copia todas las direcciones de tus amigos en una nueva agenda.
Pasa la aspiradora. Mastica chicles para la tos. Guarda una carpeta llena de notas.
Un párpado oscureciéndose en el costado.
El mundo como conspiración.
¿Argumento posible? Una mujer sube al colectivo.
Imagínate que organizas una historia de amor y nadie viene."
-Lorrie Moore-

viernes, 26 de abril de 2013

Memorias de África (Fragmento) - Isak Dinesen (Karen Blixen)


Kamante mostraba también su buena voluntad hacia mí fuera de la cocina. Quería ayudarme de acuerdo a sus ideas hablándome de las ventajas y los peligros de la vida.

Una noche, medianoche pasada, entró repentinamente en mi habitación con una lámpara en la mano, silenciosamente, como si estuviera de guardia. Debió ser poco después de que viniera a mi casa por primera vez, porque era muy pequeño; se puso junto a mi cama como un oscuro murciélago extraviado en la habitación, con sus grandes orejas desplegadas, o como un pequeño fuego fatuo africano, y con la lámpara en la mano.

-Msabu –dijo muy solemnemente-. Creo que debes levantarte.

Me senté en la cama desconcertada; pensé que si hubiera ocurrido algo serio sería Farah  quien vendría a avisarme. Pero cuando le dije a Kamante que se marchara, no se movió.

-Msabu –repitió-, creo que debes levantarte. Creo que viene Dios.

Cuando oí eso me levanté y le pregunté por qué lo pensaba. Me condujo al oeste, hacia las colinas. A través de las cristaleras de las ventanas vi un extraño fenómeno. Había un gran incendio en las praderas y en las colinas, y la hierba ardía desde la cima hasta la llanura; desde la casa era casi como una línea vertical. Parecía como si una figura gigantesca se moviera y viniera hacia nosotros. Permanecí un rato mirando con Kamante a mi lado, luego comencé a explicárselo. Mi intención era tranquilizarlo porque creí que había recibido un gran susto. Pero mi explicación no pareció hacerle mucha impresión, ni para bien ni para mal; se veía claramente que pensaba en que había cumplido con su deber al llamarme.

-Bueno –dijo-, puede que sea así. Pero pensé que era mejor que te levantaras en el caso de que viniera Dios.



lunes, 28 de noviembre de 2011

Noche sin fortuna - Andrés Caicedo.


Cae la tarde, la luna que vendrá a nosotros. Pasa de nuevo, mujer, porque me gustas. Te doy un pase para el cine club? un pase a mi corazón, te lo diría mejor así tengo una muralla de humo a mi alrededor, y nadie, nadie se equivoca con respecto a mí.

(...) Pero como va a ser decadencia si tengo un motivo tuyo entre mis cejas, entre mi árbol del pan, mi cinturón de Hermes, averiado y todo pero férreo en ti, si lo hubiera utilizado para amarrarte, para golpearte en la cara y azotarte en la espalda cada vez que me fallaras, cada vez que olvidaras darme la oportunidad de probarte que yo no te fallaré jamás, Eva primigenio, que me encontrarás en esta esquina a la hora que te dé la gana divina, la gana hermosa de venir a mí y estar bien, parar tu carrito Simca, abrir la puerta, tenderme la mano, reclamarme, ayudarme a parar, yo me desgonzaré y dejaré que me sobes la cabecita, porque me lo merezco, porque he esperado mucho y he sufrido, me sobarás la cabecita y me besarás el cuello, y me dirás las mil razones de tu necesidad de mí, me instruirás, me indicarás en la dirección que ahora quieres ir, la edad de las víctimas, se me da un pepino que sean en realidad los mejores amigos, en realidad, los mejores amigos míos. Ven, ven por mí.


Fragmento de la "novela" Noche sin fortuna de Andrés Caicedo

domingo, 15 de mayo de 2011

Bienaventurados los imbeciles porque de ellos es la tierra

"Yo siento lo mismo que usted siente, usted también me divierte y pienso mucho en usted. ¿Acaso no es eso el amor? ¿Qué clase de ser especial se cree para demandar del amor algo más complicado? ¿Ah? "

"La atormentaba pensar que a los 17 había vivido más que su mamá a los 50 (desproporción simple de comprender, teniendo en cuenta cómo van los tiempos)." 

"He probado no salir, quedarme haciendo pensamientos en el cuarto. Nada, no funciona"

"Yo soy tu difusión, que abre las puertas e instala el paso, que transmite por los valles la noticia de tu unión y tu anormal alegría, mensajera de los pies ligeros, que no descansa, la de misión terrible"

"Tú, haz aún más intensos los años de niñez recargándolos con la experiencia del adulto."

"Mi corazón ya no sabe cómo respoder a estímulos, alegrías, aceleres, depresiones..."

"La pluralidad de quehaceres ha sido uno de los motivos para que yo no desarrollara ninguno a cabalidad"

"Te invito al abismo que hay dentro de mi, allí no parará nunca la caida y el vacio, sólo dejate caer que cuando despiertes sera demasiado tarde"

"¿Es que sabes una cosa? Yo me siento que no pertenezco a este ambiente, a esta falsedad, a esta hipocresía"

"la odio a ella por haber podido vencer a sus miedos y a sus falsas libertades"

"Es el sol el que no va conmigo"

"Me hubiera gustado treparme al techo, caminar hasta su cuarto y despertarla de un beso en la mejilla, juntarle mi cara, respirarle en las orejas, preguntarle por mí, que si me había pensado mucho. Me hubiera gustado eso"

"¿Y cómo vamos de abismo?
-Todavía no toco fondo.
Puede que no haya fondo, hermano."

"Ha notado que la gente le critica o se burla de usted?    - Sí."

"Para la timidez, la autodestrucción"

"Porque yo no sé nada y de nada puedo estar seguro"

"Si dejas obra, muere tranquilo, confiando en unos pocos buenos amigos "

"Desde que le vi hablar por primera vez, supe que tenia su enjambre escondido"

"Tu Enrumbate, después derrumbate"

" Tú aparentas mi edad y yo la tuya"

"Bailar la irrealidad, azotar los caballos enloquecidos, llenar de fiebre las trompetas mareadoras, deshilachar como carne trozos de música salada y caliente"

"Odiar es querer sin amar... por eso te odio, te odio"

"No te pares, ni lo intentes, sólo abre los ojos y escúchame, mira la frescura que sentimos , todos pepos, date gusto en esta vida". Ah, ¡qué tiempos aquellos!

"Vengo de una raza notable por la fuerza de la imaginación y el ardor de las pasiones. Los hombres me llaman loco. Lo cierto es que aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que se escapan a los que sueñan sólo de noche. Diremos pues que estoy loco. Concedo por lo menos que hay dos estados distintos en mi existencia mental: un estado de razón lúcida que no puede discutirse y que pertenece a la memoria de los sucesos de la primera época de mi vida, y un estado de sombra y dudas que pertenece al presente y a los recuerdos que forman la segunda era de mi existencia. Lo que pasa es que soy muy feliz en la duda y en la sombra"

"La despertada es la peor hora para la nostalgia."

"Sufro porque es domingo y estoy muy solo"

"Esto ya se está pareciendo a una letra de un tango. Tal vez, tal vez el hombre verdadero sea el que ahora te está escribiendo (son las 11 de la noche, estoy solo acá, lo único que oigo es el radio que canta “Porque un beso como el que me diste / nunca me habían dado / porque amor como el tuyo y el mío / no existe en la vida”)"

"Sea feliz en la duda y en la sombra"

"Haz de la irreflexión y de la contradicción tu norma de conducta"

"Yo la quiero, niñita estúpida ¿Acaso no se da cuenta?"


"A los otros los pone excesivamente alegres el perico. A mí me pone muy triste."

"Y en el momento de perder todo valor ante los ojos de la amada exclamaban, el himno de los pepos "!Vale Guevo!", para caer, a la media hora, en cualquier rincon presa del arrepentimiento contra el que nadie puede, pero se regordean en buscarlo, en sentirlo, sin saber que eso es lo que produce el cansancio mayor"


"Mi vida es impertinencia total, un sinsentido, y por eso se aprovechan, pero es mia. Ella y mi vida, aunque soy otro. Pienso en tí, ante toda esta bulla. ¿Mañana te veré, me llamarás?"


"Hago todo esto por la mejor de las razones, que es no tener ninguna."

"Un vínculo de muerte nos une en ésta y cada una de las rumbas"


"Sé que soy pionera, exploradora única y algún día, a mí pesar, sacaré la teoría de que el libro miente,el cine agota, quémenlos ambos, no dejen sino música."


"Odio el cielo, por que cada vez que veo hacia él, no encuentro el lugar exacto donde vive dios"


"Cuando los propositos no cambian con los dias, el tiempo no pasa."


“Hay gente que puede ser poeta y bailarín al mismo tiempo. Pero yo no puedo. Yo soy un hombre melancólico”.


"Quisiera una forma, una espalda, una cadera de mujer para yo pasar por allí mis dedos y suspirarle al lado con cara de moribundo. Cerrar los ojos y jadear adioses. Funciona, funciona la cosa."


"Ellos me ven y no me comprenden mucho, mi porte tan distinguido, mi forma de mirar de frente, pero jamás hacen preguntas. "


"Odio a mis maestros y sus intachables hipocresías. Odio las malditas horas de estudios por conseguir una buena nota. Odio a todos aquellos que se cagan en la juventud todos los días."


"Es difícil entenderse conmigo, no lo niego"


"Todo esto que esta pasando hace, que uno por mas joven que sea, se vuelva creyente de todo y devoto de nada"
"El sufrir dignifica, así que demonos otro pase. Metamos hasta que reventemos"


"los días pasan con una prisa desconsoladora"


"Si, odio todo esto, todo eso. Y lo odio porque lucho por conseguirlo, una veces puedo vencer otras no.Por eso lo odio."


"Odio mi calle, porque nunca se rebela a la vacuidad de los seres que pasan en ella. "


"qué ironía... tan lejos y tan cerca de no ser feliz!!!"


"Encuentrame allí donde todo es gris y no se sufre"


" No sabemos a qué obedece tu presencia, pero estás allí, amor, totalmente desarraigada de lo que nos rodea. Estás allí sólo para que podamos amar, dispuesta nada más a que nuestros cuerpos pataleén enchuspados en el tuyo y se revuelquen por turno o a un mismo tiempo en tus entrañas dulces y jugosas. Y ya lo ves, estoy hablando de ti otra vez, sé que no se puede, que es imposible, pero no importa, me gusta inventar. Nada importa si total, hundimos la cabeza entre tus senos y chupamos tu pelo como si fuera apio. Adivinarnos lo que estás sintiendo tu cuerpo cuando tus rodillas nos golpean, nos maltratan en su orden de que convirtamos todo lo que te pertenece en una bella masa líquida. Y vemos nuestras caras retratadas allí donde sabes que está la palabra felicidad escrita de la forma más desconocida. Yo le tomé una fotografía y al revelarla, no había más que un relampagueé manchoso. Ni siquiera una cámara fotográfica pudo llegar a recordarla. Ella metía la mano entre mis piernas y agarraba todo, y así dormía. Repetía que sólo nos tenía a nosotros, que fuera de nosotros no existía nada, porque juntos conjurábamos a la eternidad. Nos empujaba hasta el borde de la cama. Descolgaba las piernas y nosotros, apoyados sobre la pared, nos tirábamos de cabeza por el único camino que había en el mundo. Y nos dijo que se iba a ir, y la vieja Carmen que tocaba a la puerta, para que le apuraramos. Pero nosotros jamás saldremos. "

-Andres caicedo-



La ultima vez que lo vi tenia un pie sobre una tumba señalada por una cruz de madera y él me dijo en sueños: ‘Los muertos siempre hemos estado entre los vivos’. Y yo quede como frikiao por eso.
o creo que algún día voy a ir por la calle y me lo voy a encontrar.
Después de esos sueños he quedado con la fascinación un poco de que la mayoría de la gente que uno ve por la calle son muertos, puede ser la mitad de la gente que uno ve y que uno no se da cuenta de que esa gente ya esta muerta.