La broma infinita (Fragmento) - David Foster Wallace
6 DE NOVIEMBRE,
AÑO DE LA ROPA INTERIOR PARA ADULTOS DEPEND
Si en virtud de la caridad o de una circunstancia
desesperada, alguno de vosotros pasa una breve temporada en una institución
para la rehabilitación de las Sustancias como puede ser la Ennet House,
patrocinada institucionalmente por la ciudad de Enfield, Massachusetts, se
enterará de muchas cosas exóticas y nuevas.
(…) Que existe cierto tipo de personas que llevan en la
billetera una foto de su terapeuta. Que (y esto es tanto un alivio como una
rara clase de decepción) los penes negros tienden a tener en su conjunto el
mismo tamaño que los penes blancos. O que no todos los varones norteamericanos
están circuncidados.
Que una paradoja pocas veces mencionada de la adicción a la
Sustancia es que una vez que estás lo bastante esclavizado por una Sustancia
como para necesitar dejarla para salvar el pellejo, la Sustancia esclavizadora
se ha vuelto tan importante para ti que estás a punto de perder la cabeza
cuando te la quitan. O que a veces, cuando tu Sustancia favorita te ha sido
retirada para salvarte la vida, cuando te arrodillas para hacer las requeridas
oraciones diurnas y nocturnas, te encontrarás rogando que te sea posible perder
la cabeza, envolverla en algún periódico viejo o algo así y dejarla en un
callejón para que se las arregle sin ti.
Que algunas personas jamás simpatizarán contigo, hagas lo
que hagas. (…) Que por más inteligente que te creas, eres siempre mucho menos
inteligente que eso.
Que el Dios de Alcohólicos Anónimos, Narcóticos Anónimos,
Cocainómanos Anónimos al parecer no exige que creas en Él/Ella/Ello para que
Él/Ella/Ello te ayude. Que si se abandona la mierda del machismo, el llanto
masculino en público no solo es muy masculino, sino que también sienta bien
(dicen).
(…) Que dormir puede
ser una forma de escape emocional y que con un esfuerzo sostenido se puede
abusar de esa actividad. Que una persona no te tiene que gustar para aprender algo
de él/ella/ello. Que el aislamiento no es una función de la soledad. Que es
posible enojarse tanto que realmente llegas a verlo todo rojo. Que alguna gente
verdaderamente roba y que robará cosas que son tuyas. Que muchos de los adultos
de Norteamérica no saben leer de verdad, ni siquiera con un equipo de ROM e
hipertexto con funciones de AYUDA para cada palabra. Que las alianzas
exclusivistas y la exclusión y el cotilleo pueden ser formas de escape. Que la
validez lógica no es garantía de verdad. Que la gente mala nunca piensa que es
mala, sino más bien que todos los demás son malos. Que es posible aprender
cosas valiosas de una persona estúpida. Que requiere esfuerzo prestar atención
a cualquier estímulo durante más de unos pocos segundos. Que de repente y sin
previo aviso quieres colocarte con tu Sustancia de forma tan imperiosa que
piensas que seguramente te morirás si no lo haces y te puedes quedar sentado
allí restregándote las manos en las piernas y en la cara, queriendo pero no queriendo,
si eso tiene sentido, y si puedes aguantarte y no tocar la Sustancia durante el
mono, ese mono pasará eventualmente, se irá, al menos por un rato. Que
estadísticamente es más fácil para gente de bajo cociente de inteligencia dejar
la adicción que para la gente de un mayor poderío neuronal. (…) Que es posible
abusar de medicamentos para el resfriado y las alergias de forma adictiva. Que
el NyQuil tiene una graduación superior a 50. Que las actividades aburridas se
convierten perversamente en mucho menos aburridas si te concentras lo
suficiente en ellas. Que si hay bastante gente en una habitación en silencio
bebiendo café es posible reconocer el sonido del vapor que sale del café. Que a
veces los seres humanos solo tienen que sentarse en un sitio y eso ya les
duele. Que te importará muy poco lo que los demás piensen de ti cuando te des
cuenta de lo poco que piensan en ti. Que existe algo llamado bondad en estado
puro, sin aleaciones y sin agendas. Que es posible caer dormido durante un
ataque de ansiedad. Que concentrarse intensamente en cualquier cosa es un
trabajo muy duro.Que la adicción es una enfermedad o una enfermedad mental o
una condición espiritual (como en los «pobres de espíritu») o un desorden
neurológico o afectivo o de carácter.
Que la mayoría de la gente adicta a una Sustancia también
es adicta a pensar, lo cual significa que mantienen una relación compulsiva y
enfermiza con su propio pensamiento. Que el bonito término de los AA de Boston
para el pensamiento adictivo es: Análisis-Parálisis. Que los gatos cogerán, de
hecho, una violenta diarrea si les das leche, o sea, lo contrario de la imagen
popular sobre los gatos y la leche. Que simplemente es mucho más agradable
estar contento que indignado. Que el noventa y nueve por ciento del pensamiento
de los pensadores compulsivos versa
sobre sí mismos; que el noventa y nueve por ciento de este pensamiento sobre sí
mismos consiste en imaginarse y luego aprestarse a las cosas que están a punto
de sucederles, y luego, extrañamente, si dejan de pensar en eso, el cien por
cien de las cosas en que ocupan el noventa y nueve por ciento de su tiempo y
energía imaginando y preparándose para todas las contingencias y consecuencias
que de ellas se puedan derivar, jamás son buenas. Y que, por tanto, esto se
relaciona de forma bastante interesante con la necesidad de los recién llegados
a la sobriedad de rezar para perder literalmente la cabeza. En pocas palabras,
que el noventa y nueve por ciento de la actividad de esa cabeza consiste en acojonarse
a sí misma. Que es posible hacer huevos escalfados en un microondas. Que el
término callejero para lo maravilloso es «cabreante». Que cada uno estornuda
diferente. Que nadie que haya estado en la cárcel vuelve a ser el mismo. Que no
es imprescindible practicar el sexo con una persona para que esta os pase sus
ladillas. Que uno se siente mejor en una habitación limpia que en una sucia.
Que a la gente a la que hay que tener más terror es la gente aterrorizada. Que
se necesita mucho valor para mostrarse débil. Que no hay que pegarle a nadie
aunque se tengan muchas ganas de hacerlo. Que ningún instante individual y
concreto es en sí mismo insoportable.
Que nadie que haya estado lo bastante esclavizado por una
Sustancia como para tener que dejarla y que lo haya hecho con éxito durante un
tiempo y se haya portado bien y que por alguna razón haya vuelto a ella otra
vez, ha afirmado «jamás» que le alegra haber vuelto a la esclavitud de la
Sustancia, jamás. (…) Que casi todo el mundo se masturba. Y parece ser que
bastante.
Que el cliché «No sé quién soy» resulta ser, por desgracia,
algo más que un cliché. Que tratar de bailar sobrio es algo muy diferente. (…) Que
gente distinta tiene ideas radicalmente distintas sobre su propia higiene
básica. Que, perversamente, a menudo es más divertido querer algo que poseerlo.
Que si haces algo por alguien sin hacerle saber a esa
persona que fuiste tú y sin decirle a nadie lo que hiciste ni que fuiste tú ni
de ninguna manera pretendes que se te dé crédito por ello, pues entonces lo que
haces es una otra forma de intoxicación.Que también se
puede abusar de la
generosidad gratuita.
Que hacer el amor con alguien que no te importa luego te
hace sentir más solo que no haberlo hecho. Que es permisible querer «algo».
Que Dios –a menos que seas Charles Heston o estés confuso,
o ambas cosas– habla y actúa exclusivamente por medio de los seres humanos, en
el caso de que Dios exista. Que Dios tiene el problema de si tú crees o no que
existe Dios en un puesto bastante bajo de la lista de cosas que a Él/Ella/Ello
le interesan con respecto a ti.
GRACIASSS
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